Nota de prensa N° 13- Observatorio de Derechos Culturales 
Sobre la detención del artista José Adalberto Fernández Cañizares

3 de octubre de 2022

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En la noche del 1ero de octubre el artista José Adalberto Fernández Cañizares, más conocido como Pepitín, fue detenido y golpeado tras  manifestarse en las cercanías del Hotel Presidente, a una cuadra de su domicilio en el barrio capitalino del Vedado. José Adalberto estudió japonés en la Facultad de Lenguas Extranjeras, en la Universidad de La Habana, y artes plásticas en la Academia Nacional de Bellas Artes San Alejandro. Trabajó posteriormente como pintor asistente para el artista Kcho, Premio Nacional de Artes Plásticas. Actualmente se desempeña como artista tatuador.

 

Según testimonios de amigos y vecinos, quienes fueron citados luego por la Seguridad del Estado, el artista se encontraba en un grupo pacífico, coreando consignas como “Libertad” o “Patria y Vida”, cuando fueron cuestionados por un representante del gobierno. Al retirarse el funcionario llegaron al lugar Brigadas de Respuesta Rápida (BRR), más conocidas como grupos paramilitares de represión convocados por el gobierno. La próxima información que se conoce es que el artista debió ser conducido, junto a otro detenido, al cuerpo de guardia del hospital Calixto García para que se le prestase atención médica. Según testimonios de una persona solidaria que se comunicó con su madre, este tenía serias lesiones en el rostro, presentando mejillas y tabique partidos. Además, José Alberto pudo mandar a decir a sus familiares que sus agresores habían sido jóvenes del Servicio Militar Activo, obligatorio en la isla.

 

La familia del joven artista se encuentra muy afectada y hasta ahora carece de los elementos necesarios para buscar asistencia legal. En el día de hoy su madre será entrevistada por la Seguridad del Estado en el centro de detención 100 y Aldabó, donde se presume se le informará sobre el delito que se le imputa.

 

El ODC condena fuertemente la violencia paramilitar y los procesos arbitrarios a los que están siendo sometidos los artistas detenidos en estas primeras jornadas de octubre. El ODC reivindica el derecho de los manifestantes a exigir garantías básicas para su desenvolvimiento en la sociedad cubana. Para ello, continuará haciendo un seguimiento sistemático a los casos de los creadores detenidos y a las amenazas sufridas por ellos y sus familiares.

 

El ODC apremia al gobierno cubano a establecer un diálogo transparente con los miembros de la sociedad civil, así como a los organismos internacionales para su observación. Finalmente, el ODC advierte sobre las graves consecuencias que tiene la actual crisis multidimensional en Cuba para el desarrollo de la cultura y el patrimonio nacional.

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